
(...) efectivamente, conviene pensar la ciudad sin reducirla al paradigma arquitectónico. Pero, por favor, no lo sustituyan por el “paradigma de los flujos”. Si sales a la calle, se sienten muchos flujos, sí; pero lo que se ven son coches, casas y gente. Lo que te atropella es un coche, donde entras es una casa y quien te habla es una persona. Los flujos no hacen nada de eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario